viernes, 19 de septiembre de 2008

AINARA, DE NUEVO AINARA Y ESTÓLIDO, SIEMPRE ESTÓLIDO

Cuando está en plena faena, por el mercado y calles aledañas, su “amigo” el Deditos le hace señas. Un hobbit de dudosa reputación. Un pequeño comité de bienvenida que le pone en contacto con el gremio de ladrones de Jonid.
El Dedos le pone más bien claro que turbio, que por esta vez pase, pero que eso de trabajar sin licencia de gremio, nada de nada. Y como cofrade invitado puede operar, pero, naturalmente, con una pequeña comisión del 20% sobre los beneficios brutos. Bastará al efecto un juramento por su honor de que así se hará. Se verán en el mercado.
Ainara accede, naturalmente, pensando en incumplir, y venga, una ronda para celebrarlo. ¿Y que tal van las cosas por aquí? Con todo el lío del incendio...vaya una cosa inusual. ¿Y como sucedió realmente? En fin, hasta luego, nos vemos uno de estos días...

Y después, un pequeño truco de birlibirloque y... invisible, para ver si cae algo.

El Dedos está serio, y mira a sus compañeros...

¿Creéis que está sola?, dudo que esta tenga el cuajo de ir por ahí sin compañía. Además, esas preguntas que hace... aquí se cuece algo. El gran Maestre va y nos dice que estemos atentos, que algo está pasando y que le informemos de cualquier cosa inusual, y va y aparece esta haciendo preguntas sobre el incendio... magia, creo yo: el otro día la “Quintillas” estaba alli, tomandose algo, y dijo que vio a un parroquiano con pinta de estar vendiendo algo a otros dos viajeros, y va y se monta una pelea. Todo normal, pero de pronto, surge un chorro de llamas que paqué... y luego, en medio de la confusión, sale aquel bicho negro con muchas patas y se escapa por los tejados. Todo esto está relacionado, os lo digo yo, y para colmo, tres desapariciones en otros tantos días.
Yo creo que los de arriba están tirándose los trastos y pasándose la pelota, acusándose unos a otros, y al final se va a armar otra guerra, y todo por culpa de ese desgraciado que seguro que está escondido por ahí, y el bicho tiene que comer... en fin, vámonos, que estamos ya largando demasiado y el “Gerente” nos quitará cuota. Tú, “Flipaín”, vuelve a la entrada del mercado, y yo me quedo en la plaza...

Y Ainara sonrió, divertida:

Ya he oido suficiente, a ver qué hacen los demás,........

Mientras tanto:

Estólido se encontraba en lo que fuera hace poco posada insigne y famosa de Jonid...

Por fin algo concreto... en los restos chamuscados aparece algo interesante... todo lo aprovechable por supuesto que se lo han rapiñado ya, pero ¿quién se va a querer quedar con esto...?
Todo renegridos, retorcidos y casi irreconocibles, unos hierrajos que son, o eran, ... sí,
¡las yantas y los herrajes de un carromato de los grandes!
Estos siguen aquí, o si no es que han seguido a pie... seguro que el carro se quemó, al estar en el patio de la posada, y no pudieron refugiarse en él. Fin de la huida, comienza la caza... pero, ¿dónde pueden estar? No ha de ser fácil esconderse en este sitio, y encima con el bicho ese de todos los diablos... en fin, volveré a informar a nuestro Chef.

0 comentarios:

boletus-eROLis - Template Design | Elque 2007