domingo, 26 de octubre de 2008

Diario de Monje (VI)

Diario del Monje

La vida que me ha tocado vivir, la agradezco a los dioses, que en su infinita misericordia y amor
nos dan la existencia. Este Mondo es vasto, salvaje e impredecible, pero no obstante, en mi Orden
del Conocimiento Universal poco a poco reunimos valiosas informaciones.
Estamos en la Estación del Mal... y los días se alargan insensiblemente, pasando de la Estación del
Orden a la Estación del Caos. Pocos entienden, aunque todos padecen, el devenir de los ciclos de
nuestros dos soles y nuestras tres lunas. Veamos, ¿cómo era?, hace ya tanto tiempo que lo estudié...
las estaciones, y los ritmos de las creaturas... las Estaciones es muy fácil. A ver.

En los meses fríos ordinales, hay día y noche, y el tiempo pasa despacio, los ciclos son regulares, y
nacen los nuevos niños. La vista llega lejos desde las montañas, porque las nubes se definen, van y
vienen, se cubren los cielos y se despejan en armoniosa alternancia... se percibe el paso del tiempo
con claridad, y asi todo queda ajustado al orden y la ley.
En los cálidos meses caóticos, sin embargo, los soles se separan, sólo hay día, es una estación corta.
Las nieblas aparecen, llenándolo todo durante largos días de locura. El tiempo no se distingue, la
existencia es un seguir y seguir, sin referencias espaciales por la abundancia de nieblas, ni
temporales por la ausencia de noche. Las visiones, las obsesiones, el viaje entre mundos, la
enfermedad y la locura, la gran confusión, todo ello es favorecido en esta estación. Todo tipo de
conflictos, traiciones y guerras tienen lugar. Los latrocinios abundan... También, paradojicamente,
los votos, las búsquedas interiores, las empresas que exigen dedicación y concentración por encima
de todo, las gestas, también son favorecidas cuando los extremos propios de este tiempo no hacen
presa en el ánimo y el equilibrio, pues es una estación eminentemente energética.
Finalmente, la transición entre las estaciones del Caos y el Orden es la estación del Bien, con sus
fiestas de celebración de la caza, los frutos y las historias en sociedad. En ella las cortas noches
aparecen rápidamente, y poco a poco alargan su duración hasta ser, durante El Orden, de igual
duración que los días.
Si tenemos en cuenta que el año Aldrazariano dura 394 días, entonces las estaciones son
aproximadamente:
Estación del Mal: 74 días, uno más que la del Bien, pues el mal es siempre más activo.
Estación del Caos: 50 días, cuando ya los soles se separan, y no existe la noche porque cuando se
pone uno, amanece el otro.
Estación del Bien: 73 días, cuando se pasa del Caos al Orden.
Estación del Orden: dura 197 días, es el Gran Frío, al menos en estas latitudes y en esta altura, es
cuando hay día y noche. Los soles se acercan hasta juntarse en una sola luminaria, y el rojo y
amarillo se combinan en un armonioso naranja....
Aquí en el distrito de El Río, la transición es más suave, porque es la región de Akatania más baja,
pero en el resto de los distritos, a saber, Vallesnorte, Vallesur y Gran Valle, en poco tiempo vendrá
el Deshielo, que marca el inicio de la Fiesta del Silencio, de veintiun días, para permanecer en casa
meditando sobre los males del Mondo. El Mal crece en el Mondo, se liberan las energías desatadas
del fuego, se separan los soles y su fuerza salvaje libera del hielo a los valles. Las aguas arrastran
los materiales acumulados en los largos meses Ordinales, irresistibles. Por eso es necesario no salir,
porque además del agua, las avalanchas pueden caer en cualquier momento y lugar, a veces con
irresistible furia. Finalmente, se van las nieves, se sale da las casas y se realiza la primera cacería
del año, tras la cual viene la Gran Fiesta de la Fertilidad.
Los Takitios tienen temporada de celo, que ahora se desata, bueno, sobre todo en los jóvenes.
Recordemos que la mayoría de nacimientos tienen lugar durante el Orden, cuando ya ha pasado la
gran conjunción de soles y estos empiezan a separarse de nuevo, indicando a las creaturas que es
momento ya de separarse de la íntima unión de la gestación, entrando en el Mondo.
Los ritmos... el orden de las cosas... mmmh, mmmh, los Dioses nos indican asi cómo es correcto
vivir...
... qué sueño, por hoy ya no escribo más.

0 comentarios:

boletus-eROLis - Template Design | Elque 2007