lunes, 24 de noviembre de 2008

El Emperador del Mondo

-¿Aseteamos los capullos que no estan enteros?
Efectivamente, en los capullos hay personas envueltas.
-Pero qué sanguinario, cuidado con Arnoldo que te pega-. Horacio cuchichea asustado en el oido de Estólido Avieso.
Parecen estar vivas. Aunque deformadas por sus expresiones retorcidas y un poco hinchadas.
-!!!!!! Pensaba que eran capullos de huevos-. Rotunda, la naturalista.-Jajajajajjaja-. Aunque le duelen un poco las heridas al reir, la semielfa, que no ha heredado lo etéreo de los elfos, siempre tiene ganitas de juerga.
Los encapullados tienen arreboladas expresiones de extasis.
-Puede que los huevos estén en el interior del tipo.
-Pues lo mismo, jefe-. Rotunda se adelanta poco a poco llena de curiosidad.
Están apenas avanzados en el camino del túnel hacia el interior. Apelotonados, en fila india. Con el pony y su carga de cadáveres. Excepto los de Ainara y Boronio, que les siguen obedientes. Pueden ver una esquina de la estancia.
-Por mi elegimos hablar, ...al menos de momento...- Estólido está desconocido.
-Que sepais que, mmmh, no me quedan hechizos, queridos mios.
-¿A ver ese hacer amigos?-. Esta es Rotunda.
-Nooo tieeeneee-.
-Vaya!!!, pues... a mi no me parece que sea amigable... atentos a la araña!!, seguro que está.
Dubitativos, no avanzan. El extraño misterioso los espera en silencio.
Horacio prepara alguna cosa, murmulla.
-¿Cómo ha hecho para no quemarse?-. A Estólido le fascina todo lo que tenga que ver con eso.
-Si, creo que seria lo que tendríamos que hacer... avanzar, y cerrar la puerta-. Rotunda se muere de curiosidad.
-Mmmmh, la puerta quedó atrancada, querida-. Lucrecio da los últimos golpes a las dagas de Boronio de Talos, con las que han hecho cuñas para fijar la puerta secreta. -Aaaah, mmmh, en fin, tenemos a unos... er un bicho que matar... Así que vamos al tajo-. Arnoldo hace la señal de "preparados para la violencia". ¿Quién es usted, y qué hace aquí?
-Taner era mi nombre.
¿Era?,- interviene Rot- y ahora cual es?.
Hablan asi, desde lejos.
-Mmm, ah, Taner, ¿Qué hace aquí usted?.
Desde lejos.
Atentos a los orcos.
Exceptuando a Estolido que, haciendose el despistado, examina los capullos, un poco más de cerca.
-¡No!, desde lejos-. Silba Arnoldo.
-¿Y está cerrada la puerta?-. ¿Están un poco acojonadillos? Pero la puerta está trabada definitivamente.
Arnoldo, desde luego, ESTA un poco acojonado. -Los semiorcos están aqui. Estólido, esté atento por si parece que van a abrir.
-Mi nombre era Taner,... en el pasado.
-¿Ha muerto?
-Ahora soy el emperador del mondo. Podéis llamarme majestad.
-¿Éste es el que acompañaba a la araña?
-Si, señorita Tundra.
Estolido examina, mientras se desarrollla la conversación, los capullos un poco más de cerca. Todavía sorprendido de que no hayan ardido ya que están hechos de tela de araña.
-Está pa atarlo!!!!.
-Bien majestad, tenemos un pequeño, mmmh, si, problema en la antesala, unos invitados indeseables, hemos de ponerle a salvo.
Rot va avanzando para dejar espacio de accion.
El requemao, Avieso, llega NETAMENTE hasta el bordecito de la habitación.
-¡¡¡Despacio!!!!
Lucrecio y Horacio mantienen la posición
-No tan rápido, queridos...- Su majestad parece muy tranquilo.
Rot intenta buscar ángulo para ver más de la habitación del fondo.
-Acercaos despacio, prometo no dañaros si no haceis vosotros un gesto hostil primero.
-¡Avieso¡, que se esté atento a la puerta. Majestad, no nos atrevemos.
-Vamos, vamos, no estoy loco, acercaos sin miedo.
Por supuesto, el sr. Avieso sigue las indicaciones de su jefe y retrocede.
-Tengo algo que proponeros.
-Pero, mmmh, am, tiene un problema su majestad, hemos venido a avisarle y protegerlo con nuestras vidas insignificantes.
Rotunda se acerca, pero, ¡¡¡muy desconfiada!!!
-Muy bien, la prudencia os gobierna...
-Proponga, desde ahi, pues su luz me deslumbraría si me acercara, y de poco le iba a servir.
-Lo primero, no me preocupan eso orcos. Lo segundo, lo del emperador del mondo no es aún una realidad...
-¡¡¡Son semiorcos!!!- Por pasarse de lista la cautela de Rotunda se ha ido al garete.
-Me tranquiliza, aaah, mmmh, mhm, en grado sumo. Pero son semiorcos...
-...pero lo será...
-...su majestad.
-El destino os ha colocado en una rara y especial oportunidad.
Hable su, mmmh, excelencia.
-Tengo el firme propósito de conquistar el Mondo. Y PUEDO hacerlo, creedme.
-Para bien de todos espero, ¿mmmmh?.
-Señoría, somos gente de fe -interviene Avieso el descreido.
-(oh Nudor, socórreme, convence de tu mensaje a los, emmmh, impíos)
-Sólo esperamos que tengais algo en lo que apoyar vuestras palabras-. El enano habla desde la puerta donde se escuchan voces roncas.
-La elección que debéis de resolver es simple... os ofrezco, ni os pido ni os suplico ni os lo ordeno, os ofrezco, repito, la oprtunidad de entrar a formar parte de mi gente. Es cosa vuestra, el sí o el no.
Arnoldo pide la intervención de Nudor fervorosamente.
-Con arreglo a lo que decidais lucharemos, o no y ganará el mejor.
Nudor posee la sobresaliente habilidad de enzarzar a un individuo en una conversación, logrando que la persona cuestione sus propias creencias. A veces imbuye a sus seguidores mortales con ésta.
Se ha hecho el silencio. Mientras reza Arnoldo, Rotunda mide las distancias cuidadosamente. El jefe quiere convencer al "emperador".
-...de la cual yo no soy más que una parte...solicito el honor de estrechar vuestra mano antes de iniciar las posibles hostilidades, pues me habeis convencido, señor...-Mentimos, no se ha hecho el silencio, es que Estólido Avieso habla como un chorro cuando está nervioso. Qué queréis, nos hemos acostumbrado y ya ni le oimos.
-Sólo te pido el poder de los argumentos inmejorables, oh Nudorcito de mi alma.
-¡¡¡Lalalalala!!!- es Avieso, que no soporta el silencio. -¡Lalalala!
El gesto fue bello. Fue un buén intento. Nudor debe estar haciendo algo muy absorbente porque no se da por enterado. Eso los pone, como por otra parte no podía ser menos, en manos de sus decisiones. -¿Y bien?- dice el "emperador".
-Mmmh. Nos poneis en una decisión difícil señor.
El tipo se encuentra a unos 20 segmentos.
-No, es simple-. Contesta.
-Pero además es que tenemos miedo de los semiorcos, que hacen alboroto a vuestras puertas como podeis oir.
-Si...-dice Rotunda- voy con la magnifica espada-. (Habla de la espada maldita)
-¿Quereis venir de aventuras conmigo?
-¿A Dónde, mmh, con qué objeto? si sois tán amable.
-Si mata a los semiorcos.....
-Si os lo he dicho
-... lo mismo si, jajajajaa...-. Se ve que Rotunda esta nerviosilla.
-Los semi... esos, no son problema-. Su majestad se está poniendo seductor.
-...que nos demuestre sus poderes matando a ls semi....
-Precisamos de una señal de vuestro advenimiento, señor, y esos tipos vienen, ah, que ni pintados para ello, si perdonais el atrevimiento...
-De eso nada, o estamos juntos, o no, mi liderazgo será pronto evidente, cosa natural.
-Además... ¿cuales son las intenciones de este señor una vez detente el trono? - dice Estolido seráficamente a Arnoldo por lo bajini cuando tiene oportunidad.
-No voy a limitar vuestros movimientos en modo alguno.
-Para mi no es evidente más que gobernais un pedazo de alcantarilla.
Ante la perspectiva de una tunda Ro-tunda avanza con cuidado.
-Si...por ahora.
Arnoldo observa todo febril, intentando ver cómo puede sacar ventaja.
-A mi todo esto me huele a chamusquina...-Dice Estolido haciendo evidente su falta de olfato.
-Mmmmh -. Arnoldo hace el silbido con la marca de Rotundra de que se lava las manos ante la situación.
Rotunda ya está por los cinco segmentos de distancia del tipo.
-Psssss, 5 segmentos estan bien para mi.
Los capullos están a la altura del emperador.
Horacio sigue concentrado en su protección contra el mal
-No seais tímidos, avanzad-. Dice.
-No mola.
Y ven lo siguiente: (Arnoldo se está cabreando) ...el gorro. La oscuridad que desprende se hace mayor...
-Es una araña, ¿no?
... y empieza a aumentar de volumen, cubriendo pronto los hombros y llegando al suelo...
-Horacio y Lucrecio ¡en posición!, ¿mmh?
-Si es una araña es houdinni, joer, ¿cómo ha esquivado las llamas?-. Estólido, con la oreja pegada en la puerta, enano como es y al final de la fila, no ve ni pizca.
-Será una, mmmh, cría, pero ahora lo veremos.
...y en un segundo plano, un arañón está encima y detrás del Extraño. Tan alta como él.
-Bién.
-Bién.
-¿?
-¡Retroceded y formad linea de defensa!
-Será un placer jeeefeee.
-Orden de marcha habitual.
Es una Araña tan alta como una persona. El abdomen es globular, enorme y casi inclinándose sobre el protórax. Este último nace justo de debajo del “globo”y se extiende hacia delante, hasta que culmina con los ojos en la parte más elevada. Tiene dos ojos grandes, y un poco más abajo cuatro ojos más pequeños que rodean a los otros dos. Las cuatro patas traseras le sirven para sostenerse, y las cuatro delanteras son mucho más grandes, largas y fuertes. Acaban en pinzas de tres uñas y se arquean sobre el protórax, hacia delante y por delante. Debajo de los ojos, dos bloques masivos de forma ovalada esconden los quelíceros que portan el veneno.
-¡Protección contra el mal para Lucre, Horacio. Lucrecio, a tirar hachazos, sin entrar en cuerpo a cuerpo!
-No temais-. Dice.-Esta araña es mi protección, mantengo mi promesa, no atacaré si no atacais.
-A mi me parece un argumento consistente... recordatorio para navegantes... me queda un agarron, creo.
Todo lo que saben los clérigos es que, en ocasiones, algún monstruo o ser especial desarrolla poderes especiales, equivalentes a los de un semidiós. Pero no tienen seguridad de que este sea el caso.
-Tiene pinta...
-Lucrecio delante, luego Rot, luego Avi. ¿A qué dioses adora señor?
-¿Dioses?-. Dice.
Están en fila india, es un tunelillillo.
-A ninguno.
Rotunda empuña el arco.
-Aunque no sea un semidiós, a mi con el tamaño de la araña me vale... demosle la razón y ya veremos luego como tergiversamos el acuerdo... prudencia, prudencia... mama miedo-. Susurra estólido Avieso.
-¿Cuál es su condición moral...
Prepara la flecha.
-...señor?
-Dominaré el Mondo...
-¿Tenéis intención de hacer el bien sin restricciones?
-...¿te sirve de moralidad?
-Seguuro que si!!-. Rotunda ya ha cerrado un ojo, apunta.
-Si, si, lo leo en sus ojos multifacéticos-. La cabeza de Avieso se ha asomado por entre las piernas de los que están delante de él.
-Desde luego tiene pinta de ser un buen bicho.
-Sóoolo se domiina por el bien, y para el bien, el bien es del todo injusto, se extiende como una sombra...
-Jjajajjaj, qué bueno, Jefe
-???????????-. (Ese es el Extraño misterioso, que se ha quedado a cuadros con el discurso de Arnoldo)
-...se da al bondadoso y al maaalvadooo...
-Eso, eso, tanto bien no puede ser bueno...- Dice Estólido.
-Jjajjajajjjaja-. Rotunda se ríe como loca.
Le salen un montón de ?????????????????????????? a la araña de la cocorota.
-...Aunque creo, señor, que vos sois del tipo egoista, no os considero capaz de entenderme...
-Ehmmmm, igual es mejor que no le insultes y eso,...al menos de momento, jefe-. Dice el enano.
-...El maaal es tan injuuusto como el bién. Se da sin restricciones, sin importar los merecimientos...
-Pelmazo de nudorita...- Dice el Extraño mirando al techo.
¡¡¡¡Tiene pinta de que se va a armar la gorda!!!!
-...Me temo que sois un malvado señor, y MI RESPUESTA ES NO. ¡Idos al diablo pedazo de cagarruta!

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